lunes, 2 de noviembre de 2026

MERMELADA DE PEPINO Y VAINILLA




Ingredientes:

360 g de pepino limpio (más o menos 3 unidades medianas)
250 g de azúcar granulado
Las semillas de 1 vaina de vainilla
El zumo de medio limón

Elaboración Tradicional:

Rallar los pepinos y pasar a una olla mediana. Incorporar el azúcar y la pasta de vainilla junto con el zumo del limón, colocar a fuego medio durante 30 minutos aproximadamente removiendo de vez en cuando. Se verá que saldrá por la superficie una ligera capa de espuma; retirarla con ayuda de una cuchara. Transcurrido este tiempo, comprobar que los ingredientes están tiernos, de no ser así mantener en el calor durante 5 minutos más pero siempre vigilando y removiendo para que este no se adhiera. Para probar si está hecha, poner una cucharada en un plato y se deja enfriar; una vez frio tiene que desprenderse fácilmente del plato. Verter en caliente en tarros de vidrio, colocarlos boca abajo, y no moverlos en al menos 24 horas hasta que estén fríos para que hagan el vacío. Dejar reposar como mínimo un mes antes de consumir, para que en este tiempo se asienten y se intensifiquen los sabores. Si queremos que se conserven mucho tiempo (más de un año) es conveniente, hacer el vacío cociendo los tarros cubiertos de agua durante 10 minutos en la olla exprés.

Elaboración en Thermomix®:

Picar el pepino junto al limón, durante unos 5 segundos en velocidad 5 dejándola con trocitos según el gusto de cada uno. Incorporar el azúcar con la vainilla y programar 30 minutos a temperatura 100º C en velocidad 1. Pasado ese tiempo, aunque la fruta está bien cocida, la mermelada aún está muy líquida. Subir a temperatura Varoma y mantener durante 5 minutos a la misma velocidad sin cubilete con el fin de que evapore el líquido y tenga el espesor deseado. Hay que tener en cuenta que cuando se enfríe espesará aún más y si no tiene suficiente líquido se endurecerá. Para probar si está hecha, poner una cucharada en un plato y se deja enfriar; una vez frio tiene que desprenderse fácilmente del plato. Verter en caliente en tarros de vidrio, colocarlos boca abajo, y no moverlos en al menos 24 horas hasta que estén fríos para que hagan el vacío. Dejar reposar como mínimo un mes antes de consumir, para que en este tiempo se asienten y se intensifiquen los sabores. Si queremos que se conserven mucho tiempo (más de un año) es conveniente, hacer el vacío cociendo los tarros cubiertos de agua durante 10 minutos en la olla exprés.