lunes, 30 de noviembre de 2020

EL TOFU



¿QUÉ ES EL TOFU?

El tofu es una comida oriental, preparada con semillas de soja, agua y un solidificante o coagulante (se suelen utilizar sulfato de calcio, cloruro de magnesio o cloruro de calcio, que dan como resultado diferentes texturas y consistencias). Es un ingrediente muy utilizado en la cocina japonesa, que lo ha vuelto famoso en Occidente. Pero su uso también está muy difundido en China y en la cocina asiática en general.

Se prepara mediante la coagulación de leche de soja y su prensado posterior para separar la parte líquida de la sólida, algo muy similar a la preparación del queso.

Se puede decir  que el tofú es la carne en las dietas veganas. El tofú al estar elaborado de la soja tiene gran cantidad de proteína por lo que es un sustituto muy bueno en esos casos. Para los demás constituye una forma especial de comer algún que otro día.

Parece ser que el tofu se originó en China. La leyenda cuenta que fue un príncipe, Liu An, quien lo inventó en el siglo II a.C. Lo más probable es que se haya difundido en toda Asia gracias a la expansión del budismo, ya que es una importante fuente de proteínas en la dieta vegetariana del budismo asiático.

CÓMO SE HACE EL TOFU

El Tofú es una especie de requesón que se obtiene de la semilla de la soja. El proceso de elaboración es complejo.  Todo se inicia a partir de la semilla cruda, se lava y se pone a remojo durante unas cuatro horas en agua templada a 32ºC. Si se prolongase esta fase de remojo las semillas entrarían en fermentación y ya no podría elaborarse el queso.

Después se sacan las semillas, se escurren y se muelen en un molino de piedra. En ese momento se les añade de nuevo agua y aceite. El aceite es para evitar la formación de espuma al mezclarse la molienda con el agua. De esto obtenemos un puré.

Posteriormente se cuece esta pasta durante 30 minutos a una temperatura de 104 ºC consiguiéndose que se separe la leche de soja de las sustancias grasas (estas se utilizan para piensos de animales, etc.).

Para obtener el tofú se sigue calentando la leche durante un tiempo hasta que se añade el cuajo, tal y como se hace con la leche de vaca para hacer queso. Se introduce en moldes con tela, se prensa, se deja un tiempo y se saca del molde. Hay tofú que es más seco y duro que otros, los hay blandos y húmedos, los hay incluso en barritas secas.

EL SABOR DEL TOFU

Hay que decir que a pesar de que su aspecto es muy similar al del queso, su gusto no lo es. Y es que el tofu no tiene prácticamente gusto. Es una de sus virtudes, ya que adquiere el sabor de las especias o alimentos con los que se lo cocina, siendo de este modo muy versátil.

En comercio se encuentran diferentes tipos de preparados ya saborizados y/o mezclado con otros ingredientes. Pero si se desea descubrir todo lo delicioso que puede ser el tofu cuando se lo prepara bien, hay que optar por uno de buena calidad, consistencia firme y sin sabor.

TIPOS DE TOFU

Según la cantidad de agua empleada en su preparación, se puede encontrar, a grandes rasgos, do tipos de tofu: firme (firm) o sedoso (silken). El firme es ideal para asar, hornear o saltear. El sedoso para salsas, postres o bebidas. Esta denominación puede variar dependiendo de la marca; así que se puede denominar con otros nombres con los que se pueden encontrar estos dos tipos en comercio:

·         Firme: regular tofu (el más estándar, tiene una consistencia intermedia y sirve para muchas recetas diferentes); firm tofu o chine firm tofu (con una consistencia parecida al requesón o ricotta); extra-firm tofu (más sólido, se corta fácil y mantiene su forma); momendofu (término japonés que indica la variedad más firme).

·             Sedoso: silken firm tofu (de textura aún firme pero mucho más cremoso); silken soft tofu (la variedad más tierna y cremosa, perfecto para salsas y postres); kinugoshidofu (término japonés que indica la variedad más suave).

PROPIEDADES DEL TOFU

Una gran fuente de proteína vegetal. Siendo un producto derivado de la soja, las propiedades del tofu son similares a la de esta legumbre. Este producto vegetal se caracteriza por contener un buen porcentaje de proteínas y un aminograma completo. ¿Qué significa? Que contiene todos los aminoácidos esenciales, en las cantidades recomendadas. El aminograma es el desglose de la proporción y cantidad de aminoácidos que contiene una proteína. La puntuación del tofu en su aminograma es de 106, y a partir de 100 se considera que una proteína es completa.

La proteína vegetal es mucho más digerible que la animal, por lo que este alimento también es muy recomendable para personas con problemas gástricos.

El tofu aporta grasas insaturadas. La soja aporta grasas insaturadas, que nos ayudan a disminuir los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares. Además ayudan a nuestro organismo a absorber las vitaminas liposolubles (como la A, D, E y K). También por estas razones es recomendado en dietas para reducir el colesterol.

El tofu contiene únicamente un 2% de ácidos grasos saturados y no contiene colesterol. Al contrario, es rico en grasas poli insaturadas, especialmente ácido linoleico; se trata de un ácido graso esencial que no puede ser sintetizado por el organismo y por tanto debe obtenerse directamente de fuentes alimentarias, como la soja.

Cada 100 g de tofu, contiene 300 mg de calcio. Este mineral es fundamental para la salud de nuestros huesos. En este caso se trata de un calcio de origen vegetal, por lo que resulta ideal para mujeres vegetarianas o veganas en edad de menopausia, cuando es necesario aumentar el consumo de calcio para prevenir el riesgo de osteoporosis.

En cuanto al hierro, también aporta una buena cantidad y es de fácil asimilación, por lo que resulta un aliado contra la amenia ferropénica.

El tofu ayuda en dietas de adelgazamiento ya que una ración de 100 g contiene unas 70 calorías, por lo que nuestro alimento estrella es muy indicado en dietas para adelgazar. Además, gracias a su versatilidad, se puede utilizar en un sinfín de recetas, enriqueciendo nuestro menú para que la dieta se nos haga menos pesada.

Además aporta una buena cantidad de fibra, lo que lo convierte en un aliado para llevar una dieta saludable y equilibrada.

BENEFICIOS DE TOFU PARA LA SALUD

1. Excelente fuente de energía;  es un alimento vegetal muy rico en proteína. De hecho, contiene los 8 aminoácidos esenciales para nuestro organismo. De este modo, nos aporta energía y vitalidad y nos ayuda a tonificar y moldear la silueta. Por tanto, es ideal para combatir la fatiga y el cansancio.

2. Rico en calcio. Contiene una cantidad de este mineral superior a la de la leche de vaca (100 gramos de tofu contienen 159 mg de calcio). Esto se debe a que se elabora con sales cálcicas, la mayoría de las veces con cloruro de sodio. Gracias a esta virtud, el tofu es un remedio ideal para combatir los problemas de huesos, la osteoporosis y la caries. Además, facilita la regeneración de fracturas óseas.

3. Reduce el colesterol y los triglicéridos. El tofu es ideal para prevenir y mejorar los trastornos cardiovasculares. Esto se debe a su contenido en vitamina E, lecitinas y ácidos grasos esenciales. Por tanto, este queso vegano ayuda a reducir los niveles altos de colesterol, triglicéridos y tensión arterial. También puede ser muy beneficioso para quienes sufran arteriosclerosis o angina de pecho. Por último, es efectivo para problemas de circulación en general. Aporta grasas insaturadas, beneficiosas para nuestra salud cardiovascular.

 4. No engorda. Este alimento vegetal solo contiene un 4 % de materia grasa y 70 calorías por cada 100 gramos. Gracias a estos valores nutricionales, el tofu es ideal en cualquier dieta de adelgazamiento o para mantener el peso adecuado. No obstante, debemos evitar comerlo frito, ya que multiplicaría su aporte calórico. El tofu a la plancha es una ración de proteína vegetal que podemos añadir a cualquier plato de ensalada, verduras o cereales integrales. Así obtendremos un menú equilibrado y saludable. Tiene pocas calorías, por lo que es indicado para personas que quieren bajar de peso o deben seguir dietas hipocalóricas.

5. Sube las defensas. Los fitoquímicos presentes en el tofu, así como las vitaminas y minerales, favorecen la creación de anticuerpos. Estos son los que suben las defensas del organismo y potencian nuestro sistema inmunitario. Por tanto, comer tofu a menudo nos fortalece ante todo tipo de infecciones. Es un alimento que no puede faltar en nuestra dieta.

6. Equilibra los estrógenos. El tofu es un alimento muy adecuado para las mujeres en la menopausia. Esto se debe a que aporta proteína y calcio, dos nutrientes muy beneficiosos en esta etapa. Además, regula los niveles hormonales gracias a su contenido en isoflavonas. Puede aliviar, por lo tanto, los síntomas de esta fase de la mujer.

7. Es un alimento antioxidante, contiene nutrientes que lo convierten en un alimento muy antioxidante. Además, debemos tener en cuenta que nuestra dieta debe contener a diario este tipo de componentes. Los antioxidantes nos dan una mayor calidad de vida y nos permiten retrasar el daño que nos causan los radicales libres. Además, estos aceleran el proceso de envejecimiento.

8. Contiene hierro y calcio, dos minerales esenciales para nuestro organismo. Tiene un sabor neutro, por lo que puede utilizarse en un sinfín de recetas.

CÓMO COCINAR TOFU

Teniendo en cuenta esa particularidad  sobre que el tofú no tiene un sabor peculiar, de hecho es bastante insípido, la mejor forma para prepararlo es adicionarle algún tipo de especia de sabor potente. A partir de ahí se puede  consumir:

·         Cortado en cuadraditos en ensaladas.
·         En vinagreta.
·         Cortado en lonchas o cuadrados lo podemos freír o saltear.
·         En sopas o caldos.
·         En sándwich o bocadillos. Y muchas otras formas

Es importante escoger un producto de buena calidad. Una vez en casa, es importante escurrirlo bien antes de empezar a cocinar. Para ello, colocarlo dentro de un colador y presionar ligeramente para eliminar el exceso de agua. Pero esto no es suficiente, sobre todo en el caso del tofu firme: luego se debe envolverlo con dos o tres capas de papel absorbente de cocina, y luego por encima con un paño de cocina limpio, que quede apretado. Ahora colocar encima un peso (pueden ser unos libros, unos paquetes de harina, etc.) y dejar reposar así por 1 hora.

Después de tenerlo bien escurrido,  cortarlo y cocinarlo siguiendo la receta preferida.

Las posibilidades son infinitas: se puede saltear para agregar a verduras, quinoa, pasta, legumbres, etc. También se puede agregar a guiso, sopas, ensaladas, potajes, ya sea salteado, o también rebozado y frito. Se puede usar, del mismo modo que se haría con un queso, en el relleno de pastas, bocadillos, tostas, empanadas, etc. Si se machaca, se puede usar a modo de carne picada; y si es blando, es perfecto para salsas, purés, postres, etc.

CONSERVACIÓN

Por sus propiedades y beneficios para la salud, el tofu es la alternativa perfecta para las personas que no consumen carne. Es una especie de cuajada de soja, que todavía es una gran desconocida en la gastronomía de muchos países del mundo. Para reconocer si un tofu está en buen estado:

1 El primer indicativo para saber si el tofu está en mal estado será la vista. ¿Tiene mal aspecto? Es de color amarillo, marrón o empieza a salir moho por algunas partes, en ese caso ¡olvídate de consumirlo!

2 Otra manera de saber si el tofu está malo es por su aroma. Como sucede con cualquier otro alimento en mal estado, el tofu también desprende un aroma a podrido que indica que ha llegado el momento de deshacerse de él. De hecho, el tofu en buen estado no huele a nada, así que si al olerlo desprende algún aroma extraño, será mejor no arriesgar.

3 Generalmente, en el mismo envase del tofu suele recomendar el fabricante los días que el tofu puede estar abierto y resistir en buenas condiciones en el frigorífico. Por lo tanto, lo mejor es seguir estos consejos y no arriesgarse. Y ante la menor duda, ¡tíralo a la basura! Fijarse bien en la fecha de caducidad es otra buena forma de saber si el tofu está malo o podría estarlo.

4 En este sentido, un truco para mantener el tofu en buen estado es conservándolo en el líquido en el que viene. Y por supuesto, no olvidar guardar el tofu en algún envase o recipiente herméticamente cerrado.

·         ESCURRIR EL TOFU:

¿Por qué necesita escurrirse el tofu? Pues para que esté más compacto, porque algunos platos lo precisan. A veces, el contenido de agua del tofu es demasiado alto para lo que se quiere conseguir. La inmensa mayoría de las veces, encontramos el tofu en contenedores de plástico y se puede observar que traen líquido dentro. Así pues, hay que escurrir el tofu y eliminar el líquido sobrante que el propio tofu habrá absorbido (porque su textura porosa hace que lo absorba todo: por eso coge tan bien los sabores). Para ello, se puede cortar en dos bloques, envolver en papel de cocina y poner algo liso encima (como la tabla de cortar) con algunas latas, paquetes de legumbres… algo que haga peso. Así se tiene durante media hora: luego, se le da la vuelta a los trozos de tofu y se tiene otra media hora igual por el otro lado. ¿Por qué digo lo de cortar en dos bloques? Porque así se asegura de que el tofu tenga una parte plana y de que no caigan los paquetes o las latas que se le ponga encima.

·         CONGELAR EL TOFU:

El tofu regular se puede congelar. Es una práctica muy común congelar bloques de tofu firme para alterar su textura y que recuerde a la de la carne picada. El tofu contiene agua y esta agua se expande cuando se congela. Cuando se descongela, se desmigaja un poco. Se puede descongelar rápidamente sumergiéndolo en agua caliente y luego estrujándolo para eliminar el exceso de humedad. Su textura se volverá más porosa, lo que funcionará muy bien si se marina o se saltea. La congelación hace, además, que el tofu se desmenuce con más facilidad, lo que vendrá de perlas si se desea hacer un chile (como el «chile con carne», pero sin carne: con tofu). Para congelarlo, hay que hacerlo una vez prensado. Se corta en trozos, se envuelve en plástico de cocina y se congela. Así se puede sacar lo necesario. Una vez fuera del congelador, hay que escurrirlo porque cogerá agua, claro está, como hacen todos los alimentos cuando se congelan. Una vez descongelado, se ha de usar en dos o tres días.

No hay por qué desmenuzar el tofu si se ha congelado. Una vez descongelado, se puede cortar en tiras, marinarlo o cocinarlo en alguna preparación que lleve salsa. Los poros adicionales que ha ganado con la congelación funcionan muy bien para absorber la salsa o una marinada. De todos modos, Deborah Madison indica que no ha conseguido los resultados que esperaba congelándolo y que prefiere usarlo fresco. Yo lo que hago es cocinarlo y luego congelarlo: cuando lo cocinas (a daditos, primero a fuego medio-alto) la capa exterior del tofu se sella y el interior permanece blandito.

Si se desea conseguir la textura de la carne picada, para hacer una hamburguesa, por ejemplo, será mejor comenzar con un bloque de tofu firme, desmenuzado con los dedos y luego «secado» en una sartén con un poco de aceite, sal y pimienta durante unos minutos. Se conseguirá esa textura mejor que congelándolo.

TÉCNICAS DE UTILIZACIÓN

Las razones para prensar el tofu son entre otras, conseguir espacio para que pueda absorber otros líquidos, como una marinada o una salsa o un aliño con especias. Para prevenir las peligrosas salpicaduras cuando lo vamos a freír con mucho aceite. Para prevenir que las salsas y aliños queden aguados.

Sin embargo, no siempre es necesario prensar el tofu. Como regla general, se puede dejar envuelto en papel de cocina mientras se prepara el resto de los ingredientes. Si se va a freír con mucho aceite, sí que habrá que prensarlo bien.

Tofu Express

Además del método tradicional, el tofu también se puede «prensar» de esta manera. Escurrir el tofu, cortarlo en filetes o en cubos, ponerlo en una sartén antiadherente previamente calentada a fuego medio-alto, con un poco de aceite si se desea. El agua del tofu se evaporará y el tofu se dorará un poco (incluso aunque no se haya añadido aceite).
También se puede secar en el horno, a 190º C. Poner el tofu cortado en tiras anchas o en cubos en una bandeja ligeramente engrasada y meterlo en el horno, de 20 a 25 minutos. Tras 10 o 12 minutos, escurrir la fuente y volver a meterlo en el horno para que se acabe de evaporar el agua sobrante.

¿Marinar o no marinar?

El tofu tiene sabor, ya lo hemos dicho. Hay otra leyenda urbana en torno a él y es que se transforma en lo que se desee según el adobo que le eches. Eso solo pasa con el seitán, porque es gluten y, con las especias, puede tener infinidad de sabores. Cuando se marina el tofu, la parte de fuera queda del color de la marinada, sí; pero, cuando se corta, sigue siendo blanco. Eso sí: el tofu es poroso y adquiere sabor.

Si lo que se pretende es que coja mucho sabor, hay que cocinarlo con una base líquida. Escurrir el tofu, cortarlo en tiras o en cubos, preparar una marinada con ajo prensado, escalonias, azúcar, salsa de soja, vinagre o melaza… lo que se desee. El azúcar o la melaza (sin abusar para que no esté dulce) le van a otorgar al tofu un aspecto brillante.

Ahora, calentar una sartén antiadherente o de hierro colado. Añadir aceite para pincelar la superficie. Agregar el tofu y cocinar hasta que esté dorado. Si se usa algo más de aceite, adquirirá una corteza crujiente por fuera y blando por dentro. Cuando el tofu esté dorado, poner la marinada por encima y continuar cocinando hasta que se reduzca la marinada y quede como una glasa. Se puede servir así o adornarlo con semillas de sésamo o escalonias cortadas a rodajas. También se puede añadir a unos noodles o a un salteado de verduras.

Estas técnicas se pueden usar con todas las clases de tofu, desde el firme al sedoso. Pero, para el tofu sedoso, existen otras también.

Hervir.- Poner 6 tazas de agua (1400 gramos) a hervir en una cazuela profunda. Agregar 1 cucharadita de sal y baja el fuego, de manera que el agua no pierda el hervor pero que tampoco esté a borbotones. Agregar el tofu en cubos: si se corta en cubos pequeños, tenerlo 1 o 2 minutos; para los más grandes, de 4 a 5 minutos. Sacarlo con una espumadera y dejar que se escurra en papel de cocina durante varios minutos. Luego estará listo para hacer un salteado o para usar en un wok: hay que manipularlo con delicadeza, eso sí.

Infusionar.- Poner 6 tazas de agua a hervir (1400 gramos), añadir 1 cucharadita de sal y apagar el fuego. Agregar el tofu cortado en cubitos y dejar reposar de 3 a 5 minutos. Sacarlo con una espumadera: si se desea enfriar porque se vaya a usar en una ensalada, ponerlo en un colador y echar agua fría por encima: luego ponerlo encima de papel de cocina para que se escurra.

Cortar el tofu. - Pues esto es muy simple. Se coge el bloque de tofu y, con un cuchillo de hoja plana, se corta por la mitad a lo largo y luego por la mitad a lo ancho y luego en barritas a lo largo y a lo ancho para hacer cuadrados. También se puede cortar en filetes, solo a lo ancho. O en triángulos. También se puede desmenuzar. Se le puede dar la forma que se desee. Como si se quiere cortar con cortapastas.

Cada corte puede servir para una cosa. El triangular para el mafé, por ejemplo; el cuadrado para un tofu al curry, en filetes para unos sándwiches. El tofu, también se puede comer crudo y se puede fabricar en casa.

Hamburguesas.- Hay que ser discretos con el tofu cuando se hace una hamburguesa, porque, si se usa demasiada cantidad, la parte de dentro de la hamburguesa no se hará y se comerá una hamburguesa densa, pesada y que sabrá crudo. Para evitar esto, hornear o freir el tofu antes de combinarlo con otros ingredientes. Esto asegura que el producto final tenga una textura en condiciones. Si se quiere que la hamburguesa quede compacta sin la necesidad de harinas y etc, hacer un puré con la mitad o tres cuartas partes del tofu (una vez cocinado) con el resto de los ingredientes y luego añadir el tofu restante, picado o desmenuzado.

Marinar.- El tofu se debe marinar siempre en un recipiente de vidrio, acero inoxidable o porcelana, preferiblemente con tapadera. Hay que ir dando la vuelta a los trozos de tofu cada cierto tiempo o usar una jeringuilla de cocina para absorber la marinada y esparcirla de nuevo sobre el tofu. Si el tofu ha estado congelado, mezclar la marinada y echarla por encima, en lugar de poner la marinada primero en la fuente. Recoger con una cuchara y repetir así un par de veces. Para prevenir el riesgo de bacterias, marinarlo siempre en un recipiente tapado puesto en la nevera. Ya sé que toda precaución es poca.

Parrilla.- Tanto exterior (si es exterior, usa papel de aluminio) como interior (eléctrica o una sartén tipo parrilla), calentarla pincelada de aceite a fuego medio-alto. Tener el tofu 5 minutos por cada cara hasta que se marquen las rayas de la parrilla y está listo. Si se le ha hecho una marinada antes de ponerlo en la parrilla, cuando se esté cocinando también se puede pincelar con ella. No tirar las marinadas, que servirán como salsas, aunque el tofu absorberá bastante y lo mismo ni queda.

Freír.- Muchas recetas asiáticas piden que se fría el tofu en bastante cantidad de aceite. Esto crea una corteza crujiente, agrega sabor y produce un color dorado maravilloso… Pero no deja de ser una fritura y, por tanto, menos sana que otras preparaciones, así que, si se quiere ahorrar aceite, usar un wok y freir el tofu por tandas. Si se fríe con mucho aceite y se guarda en un bote o tupper cerrado en el frigorífico, aguantará cinco días. También se puede congelar. Usa un termómetro que se pueda meter en el aceite (o uno de infrarrojos) y comprobar que el aceite esté de 170º a 180º C. Después de freír el tofu, dejar que se enfríe el aceite, colarlo mediante papel de cocina y guárdalo para otros usos. Desecharlo cuando huela mal o esté oscuro.

Si se fríe en sartén con poco aceite, no se creará una textura crujiente en todas las piezas de tofu, sin embargo, se puede usar menos aceite y hacer el tofu a la plancha, cortado en filetes. Secar el tofu antes de ponerlo en la sartén.

CONTRAINDICACIONES DEL TOFU

El tofu es un alimento sin duda estupendo, el conjunto de beneficios que aporta al organismo es realmente amplio y conviene incorporarlo a la dieta diaria, sin embargo, puede generar algunas contraindicaciones si se consume en exceso como inflamación y pesadez. Además se debe evitar en casos como:

Personas con problemas de tiroides: las personas que tienen inconvenientes con la tiroides no deben consumir tofu, ya que este contiene goitrógenos, una sustancia que priva la producción de sus hormonas.

Una de las contraindicaciones del tofu que se debe saber es que tienen un alto contenido en oxalato por lo que no se recomienda su ingesta en quienes tengan problemas de cálculos renales.

Reacciones alérgicas: algunas personas son intolerantes o alérgicas a la soja, por lo tanto deben evitar el consumo de tofu, pues podrían padecer molestias digestivas y erupciones cutáneas.

Otra de las contraindicaciones del tofu si se come en exceso es que podría interferir en la capacidad de absorción de nuestro organismo para el hierro y el zinc.

La soja y todos sus derivados contienen grandes cantidades de oxalato. Por ello quienes tengan problemas de cálculos renales de oxalato deben evitar comerlos.  Las mujeres que tienen o tuvieron tumores de mama sensibles al estrógeno deben restringir el consumo de soja a no más de cuatro porciones a la semana.